lunes, 10 de febrero de 2014

31. 2.014 Suma Siete

"Pepe el Cuco". 100x81. Enero 2.014
Me parece que aquella fiebre ecléctica que me hacía vagar de aquí para allá en busca de estilos en los que asentarme que no hace tanto tiempo que padecí por última vez y de la que pensé que era la senda multi-artística que había elegido hasta que me jubilase de la pintura, en realidad me ha conducido de forma casual hasta el bonito y tranquilo pueblecito aparcado junto al mar "de los retratos" que siempre había estado buscando para mis últimos días en este lado de mi existencia pictórica. El eclecticismo, tanto en cada obra como en la variedad, se está perdiendo en mi tiempo pasado a la vez que mi interés por tal tendencia. No estoy seguro de que ese virus tendencioso volverá o no a contagiarme otra vez, ya que creo que nunca me inmunizo de las corrientes artísticas que he padecido, aunque de ellas he aprendido a ser más cauto y a que procure esquivar con cierta prudencia y mano izquierda los factores que me ocasionaron los contagios. Yo más bien me inclino a pensar que algún día que esté descuidado y mis defensas estén bajas vuelva a caer en aquellos males o bienes, no sé, que como si hubiera padecido de viruela, me dejaron cicatrices.

Por cierto, tengo la satisfacción de que el retrato "Pepe el Cuco" ha sido seleccionado en el XXX Certamen Nacional de Artes Plásticas de Ciudad Rodrigo (2.014) 

"D. José Carretero". Decano de
la Facultad de Medicina de Salamanca
100x81 cm. Febrero 2.014
De momento ha comenzado el año 2.014 de la misma forma que terminó su antecesor en lo que a mis gustos artísticos se refiere y parece que tiene toda la pinta de que seguiré fondeado en el retrato, pintando todos los que pueda y satisfaciendo presto la demanda de encargos que se vayan produciendo. De momento no estoy agobiado.


En esta primera entrada del presente año aterrizo con otro encargo institucional del que me siento orgulloso otra vez de haber realizado. Otro encargo, que ya entregué, que permanecerá expuesto en las salas donde se encuentran todos los decanos que han sido en la Facultad de Medicina de Salamanca, muchos de ellos realizados por renombrados artistas. Siempre me parece extraño que mis retratos se codeen de alguna manera con todos esos "colegas" de alta alcurnia y que vaya a convivir con ellos durante décadas, o siglos quién sabe, con mi nombre plasmado en él y que en cierto modo me hará inmortal. Algún opinante espontáneo con el que me encontré y yo creemos que no es de los peores. 
"Stephen Hawking". 100x100. Febrero 2.014
Este retrato mío, porque yo lo hice, pero que a la vez ya no es mío porque lo vendí, sin ser modernista, porque además no debería serlo, si ha roto en cierto modo con el clasicismo de los retratos de otros decanos precedentes en cuanto a que se trata de un busto, así lo quiso D. José. Sólo muestra sobre sus hombros la muceta amarillo-dorada típica de los licenciados en medicina, mientras que el resto de los retratos son de medio cuerpo o un poco más, sentados generalmente, enseñando parte de la toga, las puñetas y las manos. También rompe con la tendencia del rictus sereno o serio que ha venido siendo habitual, mostrando desenfado y cercanía con la sonrisa. Este cambio brusco tendrá sus detractores y sus defensores, pero será difícil saber cual de las dos opiniones es la acertada, lo normal es que convivan estilos diferentes porque, entre otras razones, será más amena la exposición y agradará a más gente, creo. 


"Juan José Padilla". 100x81.
Abril 2.014
Parece que la sonrisa se está convirtiendo en mi marca personal de este tipo de encargos, cosa que me gustaría que continuara porque como ya dije en otra ocasión me agrada pintar caras sonrientes, alegres o aparentemente contentas, como la de Stephen Hawking que, aunque no pueda mostrar ni con signos ni con gestos sus emociones, en el fondo y a la vista se intuye su sonrisa. 

Dos mil catorce suma siete como los siete últimos años de vacas flacas, que más que flacas diría yo famélicas que han sido, precedidos por otros tantos de años de vacas que fueron engordando y llegaron a estar obesas hasta que de un día para otro se secó el pasto porque la lluvia se transformó en ceniza y empezaron a adelgazar para dar paso a los siete años que vinieron detrás, los pasados, que tanto nos han hecho padecer. Dos mil catorce suma siete como los años de vacas de la suerte que están empezando a engordar de nuevo, o eso quiero yo creer, y por eso digo que "2.014 suma siete". Como siete son los días de la semana, los colores del arco iris, las vidas que tiene un gato y los pecados capitales, así como el siete es el número de la suerte y el número favorito para la mayor parte de la gente, por algo será.  


"Vivienne Westwood". 116x89. 
Junio 2.014

"Una obra de arte es la pasión sublimada, hacer con la materia que nos ha sido dada algo más perdurable que la vida terrena; se trata de quedar en la Tierra después de haberse ido, se trata de permanecer más allá de este tiempo y continuar vigente por la influencia benéfica de lo que hicimos en esta encarnación. Lo producido por un artista sobrevive al artista y lo sigue enunciando, proclamando sus valores a lo largo del tiempo". Graciela Busto. La Magia del Silencio.