miércoles, 27 de junio de 2012

16. Autorretrato

Autorretrato
Acabo de hacerme este autorretrato de una forma que nunca había experimentado, mirándome a un espejo. Tampoco había estado nunca pintando con la postura que tuve que tomar para realizarlo, ya que el único espejo portátil que tenía disponible era pesado y de un tamaño considerable y el único pedestal posible era el suelo, apoyándolo sobre una estantería, por lo que para mirarme en él sólo era posible adoptando la postura del loto, sentado en el mismo suelo de gres con las piernas estiradas o cruzadas o bien metidas debajo del caballete entre sus patas... un poco incómodo, lo que acarreaba que terminara las sesiones de pintura con las posaderas planas y doloridas y con las piernas adormecidas, sólo sintiendo ese cosquilleo fantasma que sienten las personas que han perdido estas extremidades; la verdad es que mientras pintaba no me daba cuenta de si me dolía algo, era al terminar cuando parecía que mi cuerpo se había acartonado y le costaba retomar la forma y flexibilidad habitual. 

He utilizado unos colores que me agradan siempre y la abundancia de pintura con brochazos largos y gruesos a veces, sin miedo al resultado y con confianza, cosa que me gusta como ya he dicho en alguna entrada de mi blog. Me parece bien el contraste del claro-oscuro. Al parecer he salido mayor de lo que soy, con las facciones demasiado duras y marcadas, y esto no es coquetería, lo digo porque me lo ha dicho casi todo el mundo que ha visto el cuadro y mi mujer no quiere ni que lo exponga. También es que uno nunca se ve como en realidad es ni se oye la voz como la siente al hablar.


"La pintura es más fuerte que yo, siempre consigue que haga lo que ella quiere" – Pablo Picasso 

viernes, 15 de junio de 2012

15. Experiencia en la Calle.

XIV Certamen de pintura al aire libre,
Salamanca monumental
El pasado tres de junio me enfrenté a mi tozuda timidez y a la pesada de mi vergüenza decidiéndome a pintar en la calle. Se trataba del XIV certamen de pintura rápida al aire libre sobre Salamanca Monumental promovido por La Gaceta. Estaba un poco torpe porque el día anterior estuve de celebraciones, cosa que se me nota en la cara, me acosté algo tarde y encima tuve que madrugar para aparcar bien y para coger buen sitio donde colocarme, sobre todo tranquilo y con poco paso de gente, por eso de la pelmaza vergüenza. A medida que iba pintando y pasando las horas se me fueron los complejos y me sentía cada vez más a gusto. El buen tiempo también me acompañó, cosa que yo siempre agradezco. Algunas personas pasaron y no dijeron nada, otras me felicitaron y charlaron conmigo un rato y otras simplemente sacaron fotografías, por tanto no fue muy traumática la experiencia y saqué la conclusión de que la gente no come pintores.

La verdad es que le he cogido gustillo al asunto y creo que voy a repetir con otros concursos de este tipo. He aprendido mucho con esta experiencia, tengo una cierta noción de lo que le jurado prefiere premiar, del estilo mejor a utilizar y del tamaño apropiado de lienzo. 

No fui premiado, sabía que lo tenía muy difícil con ciento setenta adversarios, entre los se encontraban verdaderos genios. Sólo he de comentar que salí algo decepcionado con el veredicto del jurado, éste había premiado a algunas obras en las que no era reconocible nada en absoluto, cosa exigida en otros certámenes de este tipo. Entiendo que al menos se debería encontrar en ellas trazos de lo que se estaba pintando, algo de la Salamanca monumental, tal y como ponía en las bases y en el plano que nos dieron de la zona a plasmar, lo que demostraría en parte que verdaderamente estuvieron en la calle. En muchos de los casos los mismos cuadros podrían ser de cualquier parte del mundo porque era imposible reconocer nada en ellos. Tampoco se valoró mucho el trabajo, la dificultad o el tiempo dedicado, creo que el jurado se interesó más por la originalidad, sobre todo de los materiales utilizados en la obra y por eso que no todo el mundo comprende que es "lo que el artista quiso ver o decir" y su interpretación personal, pero que sin preguntarle a él es difícil saberlo. En fin, seguramente esté confundido.

"Cuando comienzas una pintura es algo que está fuera de ti. Al terminarla parece que te hubieras instalado dentro de ella". Fernando Botero