viernes, 24 de febrero de 2012

9. Al Séptimo Arte



Dedicado a aquellos que desde la fábrica de sueños fueron capaces con su personalidad en escena dejar sus improntas gravadas en mi cerebro.

"Rita Hayworth". 55x46 cm.
"Clint Eastwood" .  65x54 cm.
Si Rita Hayworth, co-protagonista de la histórica película "Gilda", levantara la cabeza no dejaría que Glenn Ford le sacudiera aquel famoso guantazo, nunca mejor dicho, por provocar con sus contoneos y por sacarse de forma insinuante su largo guante. No porque ella quisiera impedirlo, sino porque abría grupos que así lo censurarían y boicotearían, mientras que por otro lado hoy en la película más beata se enseñan todas las “tajás", se provoca carnalmente hasta dejarnos catalépticos, hay violencia suficiente para saturar a un faquir y nadie dice nada, como debe de ser. Incluso, me refiero a Gilda, no llegaría a entender que por tan poca cosa grupos feministas, defensores de la mujer, anti-violencia de género y otros escandalosos, hoy harían una campaña contra el acoso, maltrato y el machismo rancio hacia la mujer por el sólo hecho de haber recibido la “torta”, sin querer distinguir entre la realidad y la ficción, ya que Gilda nunca llegó a recibir nada de verdad. Sé que por decir esto yo también me arriesgo a ser criticado pero yo creo ante todo en la libertad, en que se deje a la gente actuar, dentro de lo legal y del respeto a los demás, y que cada uno haga con su cuerpo lo que crea conveniente sin que haya otros que presumiendo de tener la verdad de su parte, sin ser así probablemente, se empeñen en conseguir que todo el mundo sea como ellos quieren que sea. Somos libres, así que "Vive y deja vivir" o "live and let die".

"Lauren Bacall" . 100x81 cm.
"El Cid" . 116x89 cm.
No puedo remediar cuando veo a Clint Eastwood o incluso cuando me acuerdo de él compararlo a veces con el “Tío La Vara”, el justiciero rural a quien da vida José Mota. En cierto modo el saco descosido y deshilachado que lleva como capa junto con la boina tienen alter ego en el poncho y el sombrero que utiliza Clint Eastwood en sus “westerns”. Pero lo que en realidad les asemeja es el fin que persiguen, que no es otra cosa más que hacer justicia, combatir el mal y darle lo suyo a los mangantes, el Tío La Vara a base de palos en las costillas a la voz de “sus voy a crujir vivitos” y Clint en "Harry El Sucio" a tiros con su Magnum cuarenta y cuatro diciendo su contundente frase…”anda, alégrame el día”. No ha habido tipo más duro, más templado, con más porte ni con la mirada más segura y penetrante en el polvoriento oeste americano ni en el desierto de Tabernas; ni siquiera John Wayne le superaba. Siempre tendré en mi mente sus actuaciones justicieras como El Predicador, protagonista de “El Jinete Pálido”, como Willian Munny en “Sin Perdón” o como Walt Kowalsky en “Gran Torino.


"Robert Redford y Paul Newman". 81x65 cm.























"El pintor no usa palabras, usa materiales, trabaja el sentimiento con la mirada y el cerebro. El color es un lenguaje, como la música" – Vlady, pintor.